Cuando AMD lanzó sus primeros procesadores de la serie Ryzen en 2017, la compañía se comprometió con el desarrollo continuo de su nueva plataforma AM4, prometiendo soporte hasta 2020.

Con el lanzamiento de sus procesadores Ryzen de segunda generación, todos los cuales son compatibles con AMD 1st Generation 300 -las placas base de serie (cuando se utilizan archivos actualizados de BIOS), la compañía ha reafirmado su compromiso con AM4, que ya admite cuatro familias de procesadores. Hasta ahora, AM4 es compatible con Bristol Ridge (Excavator APU), Summit Ridge (Ryzen 1st Gen), Raven Ridge (Ryzen + Vega APU) y Pinnacle Ridge (Ryzen 2nd Gen).

Este compromiso debería permitir que las motherboards existentes sean compatibles con los procesadores de la serie Ryzen 3000 de AMD, que deberían usar la arquitectura Zen 2 de AMD, que se construirá en 7nm y ofrecerá mejoras más significativas en el diseño de la CPU de la compañía.

Después de 2020 nos movemos en el territorio de la memoria PCIe 4.0 y DDR5, lo que hace que el soporte adicional para AM4 sea insostenible. Aun así, AMD está configurado para ser admitido por más tiempo que cualquier socket Intel en la memoria reciente, que tienden a ser compatibles solo con dos familias de procesadores.

Pasar de Kaby Lake a Coffee Lake Intel requería que los usuarios actualizaran sus motherboards sin un cambio de socket de LGA 1151, destacando la ventaja que AMD ofrece a través de su soporte continuo para AM4.

El lenguaje de AMD sugiere que las motherboards AM4 existentes admitirán al menos una familia más de CPU de la serie Ryzen, lo cual es una gran noticia para los usuarios que actualizan regularmente.